Permacultura, ecoloxía, movimientos sociales, contrainformación, dreitos del home, cultura y muito más visto desde un pequeiñu güertu de Senabria sobre os llizaces del mundu rural, indixenista, llibertariu y ancestral
Permacultura, ecologìa, movimientos sociales, contrainformaciòn, derechos humanos, cultura y mucho màs visto desde un pequeño huerto de Sanabria sobre las bases del mundo rural, indigenista, libertario y ancestral

El Huerto del Pozo y Cryosanabria apoyan e incentivan a tomar medidas locales para anfibios

Restaurar charcas o antiguos abrevaderos, facilitar rampas para que puedan salir sin problema de los puntos de agua o poner vallas en carreteras para evitar sus atropellos son algunas de las medidas que pueden hacer más fácil la vida de los anfibios. Por ello El Colectivo Huerto del Pozo y la Asociación Cryosanabria apoyan e incentivan a tomar medidas locales para mantener la biodiversidad y en este caso los anfibios. Tanto el colectivo como la asociación están ejecutando varias acciones para la coexistencia de los anfibios con la vida en los pueblos y exigen a las administraciones un esfuerzo ya que en la comarca de Sanabria los trabajos públicos en este ámbito prácticamente sons inexistentes, lo que supone un grave peligro para los anfibios.



Maio y Maia en Triufé de Sanabria


Debido a que hace más de medio siglo no se hacía en Triufé, el pasado 2016 y 2017 hicimos de nuevo el maio y maia. Y para no ser menos este año celebraremos la quita de la maia y el maio el 31 de mayo de 2018 a las 17 horas en Triufé con comida comunitaria en la cual cada participante aporta algo y lo comparte.

La Festividad de los Maios, también conocida como Los Mayos simplemente o como Fiestas de Mayo, es una fiesta popular de orígenes ancestrales.

Esta celebración primaveral generalmente se hacía coincidir con el primer domingo de dicho mes y tenía antiguamente connotaciones rituales totémicas a la divinidad primaveral o de los árboles.

En su manifestación más habitual, la fiesta consiste en realizar diversas representaciones alrededor de un árbol o escultura, llamada maio o mayo, consistente en una armazón o esqueleto de palos o tablas que permanecía a la vista del vecindario todo el mes.

La celebración de las fiestas mayales es común en muchos países de Europa donde existen variantes similares de la misma festividad.

Los orígenes de las festividades actuales se remontan a las manifestaciones específicas de las civilizaciones romanas y prerromanas y La festividad celta de Beltane marcaba el inicio del verano pastoral cuando las rebaños de ganado eran llevados hacia los pastos de verano y las tierras de pasto de las montañas. De ahí la adoración de los fenómenos terrenales: tierra, mar y aire. Una de las principales actividades de la festividad consistía en encender antorchas en las montañas y colinas con rituales y significados políticos. La tradición estuvo presente en Roma, entre el culto a multitud de dioses. 

Los romanos también asimilaron esta tradición mayumea en honra de la llegada de la primavera y de las primeras flores del año, el día que corresponde con el actual primero de mayo. Y todo poblado romano tenía además de los dioses oficiales los propios autóctonos. En Hispania se adoraba la diosa Bona Dé, que no era otra que la diosa de la fertilidad Maia o Fauna en la mitología romana, con la que se celebraba la llegada de la primavera en unas fiestas que recibían el nombre de Floralia. Seguramente esta tradición sufrió variaciones con la llegada de la civilización árabe , como la manifestación en cantos o rondas a la persona amada. Finalmente, el cristianismo asimiló multitud de fiestas paganas profesadas con anterioridad a su implantación en fiestas religiosas.


                                                          



Salvemos el río Castro / Requejo


Jornada de puertas abiertas y foro en la que se explicarán los daños actuales que está sufriendo el río Castro y otros ríos de su cuenca, incluso lo que ocurre en el río Tera, donde el Castro desemboca.

SI TODOS LOS BOSQUES SE QUEMARAN, ¿DÓNDE TENDRÍAN LUGAR LOS CUENTOS?

Una vez leí "Si todos los bosques se quemaran, ¿dónde
tendrían lugar los cuentos?". Me encantan los cuentos. Llenos de aventuras,
animales, niños felices y viajes. Y me gustan sus alegres personajes. Sin
embargo, en esta ocasión, Caperucita estaba apenada. Miraba a su alrededor
y no reconocía su bosque. Sus castañeiros, sus carballos. Hasta el llobu que
estaba a su lado tenía las orejas gachas y aullaba con un gemido que
destrozaba el ánima. Poco a poco fueron chegando otros personajes. Hánsel y
Gretel que alcontraron el camino sin necesidad de seguir las miguitas. Bambi,
que por desgracia ya conocía las consecuencias del incendio de cuando era un
pequeño cervatillo. David el gnomo con su raposo y su familia. Las hadas del
bosque, campanilla, varios animales y hasta el cazador de Blancanieves con
los pies arrastrando por la impotencia.
Y ahora ¿Qué? ¿Qué iban a hacer ellos sin su bosque? Todo prieto y cernada.
Aquel concejo era para decidir su futuro ¿Dónde tendría lugar los cuentos?
Podrían ser en las cuadras o en las corralas. Los humanos solían cuidarlos
bien. Las limpiaban y nunca les prendían fuego.
Aunque en algunas los animales vivían hacinados.
Pero las cuadras ya eran el lugar de muchos otros cuentos y a los
protagonistas de nuestros cuentos les gustaba la libertad.
Podrían ser en el agua, en el mar o en nuestro magnífico lago. A los humanos
les gustaba bañarse y pasarlo bien en ellos.
Aunque también los contaminaban y los llenaban de plásticos.
Pero el mar ya era el hogar de muchos otros cuentos de piratas y sirenas y
algunos protagonistas de nuestros cuentos no sabían nadar.
Podría ser en lo alto de las montañas, como Peña Trevinca, donde la nieve
cubría las cumbres y apenas hay vegetación que pudiera hacer borrallos.
Muchos humanos la cuidaban como si fuera su hogar.
Aunque otros también tiraban mucha basura.
Pero las montañas era el hogar del Yeti y de Papa Noel y algunos
protagonistas de nuestros cuentos no aguantarían el frío. 
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Podría ser el arco iris, pero no sabían cómo llegar, incluso castillos y cuevas
pero todos esos lugares ya tenían sus parvoletas, fantasmas, caballeros y
princesas de sus cuentos propios.
Si no podían buscar otro hogar, ¿Por qué no enseñar a los humanos a cuidar el
bosque como antaño? A sentirlo suyo, parte de ellos su hogar, su alimento y su
diversión.
Y de esta forma se pusieron manos a la obra. Por la mañana cada personaje
fue a una casa donde habitaba un cotomino o a una escuela donde los rapaces
aprendían las letras, los números o a cuidar de la naturaleza, como el cole del
Monte Gándara. Allí encetaron su objetivo. Los niños estaban entusiasmados.
Los mismísimos personajes de los cuentos estaban en su casa y en su aula.
En primer lugar llevaron semillas y árboles para plantar. El bosque tendría que
volver a ser verde. Los niños fueron con palas, regaderas y otros aperos a
plantar todas las semillas. Carballos, castañeiras, uzes, faleitos, cantreixos
umeiros y muchas otras plantas. El bosque había quedado precioso y tupido.
Ya volvían a tener hogar. Ahora tendrían que enseñarles a amarlo y cuidarlo.
Lo mejor que sabían hacer nuestros protagonistas era jugar. Y decidieron jugar
al escondite. De repente salía un corzo entre los troncos. Un pequeño teijo se
esfurracaba en su madriguera, los ruidosos xabalíes dejaban pistas en el suelo
con sus focicos. El llobu miraba desde lo alto sin verse... Los niños estaban
radiantes. Los animales y nuestros protagonistas eran muy juguetones y
decidieron que siempre, siempre, siempre jugarían a este juego pasase el
tiempo que pasase, aunque esos pequeños crecieran y se convirtieran en
adultos.
Pero también jugaron a otros juegos, como el “Buscasetas” Si estaban lejos de
una seta decían "Fríooooooo" y si se acercaban gritaban "Calienteeeeeee". Y
decían con voz cantarina aquello de “cucurril, cucurril enséñame el carril” o
“triguera, triguera, enséñame la carrera”. De ese modo los niños aprendieron a
buscar y reconocer los maravillosos frutos del bosque, cucurriles, boletus,
senderuelas, etc.
También jugaron a adivinar olores. Olor a tormenta, a seta, a duende, a hada, a
romero y a escarcha. E incluso a apañar castañas que luego llevaron a sus
abuelos y asaron en el fundón como la antigua costumbre. Menudas
tragantalladas hicieron.
Tras todas estas actividades y juegos, los niños empezaron a sentir, cuidar y
amar el bosque. Quemarlo era como hacerse daño ellos mismos y a sus
personajes amados. Los personajes de los cuentos volvieron a tener su hogar y
a estar a salvo. E incluso se inventaron muchos otros cuentos en ese bosque.
Porque si cuidamos el bosque ¿Por qué buscar otro lugar para los cuentos?





María Almaraz

El pastoreo tradicional puede convivir con el lobo



Después de realizar más de 20 encuestas entre pastores y ganaderos del ámbito rural del noroeste ibérico hemos obtenido resultados que no nos sorprenden. Aquellas personas pastoras que ejercen su actividad más ligada al medio natural, es decir, que están más tiempo con su ganado en el monte, perciben al lobo como un animal más con el que se puede convivir tomando una serie de medidas como cerrar el ganado por las noches, tener perros o cuidar el ganado con pastores permanentes.
Por su parte los ganaderos que están menos de dos horas al día con el ganado en el monte, mostraban un rechazo más notable hacia el lobo, incluso solicitaban en muchos casos su exterminio ya que consideran que no es posible la coexistencia.

Homenaxe a Os Carrilanos, os tuneles dun tempo

Este DVD relatan a historia interminable da construción do ferrocarril Puebla de Sanabria-Ourense durante case medio século, prometida por gobernos monárquicos, repúblicanos e da ditadura. Na apertura deste treito plutoniano da liña Zamora-A Coruña, coa que quedaría defnitivamente aberta a comunicación por ferrocarril de Galicia con Castela, traballaron, dende 1929 a 1957, milleiros de operarios, os chamados “carrilanos”. O xornalista Rafael Cid reconstrúe nestedocumento, por medio dunha copiosa información documental e fotográfica, ata agora totalmente inédita, aquela epopea heroica dos esforzados homes da vía.  Carrilanos, os túneles dun tempo, o documental producido por Televisión Española en Galicia, con guión e dirección do autor, no que durante 58 minutos e da man dos seus protagonistas aínda vivos se reconstrúe a historia dunha obra que aparentaba interminable, cunha odisea técnica e humana de por medio da que eles non eran conscientes e os demais descoñeciamos. 

Xuán y el llugar máxico de Senabria

 Face  muitu muitu tiempo unha inesperada forcia de aire abrió la puorta de miu cuartu. Levanteme y ví al miu  hermau espurrirse. Queimaba  el sol mariello d´outoñu  pero  aun así  fuora facia  muitu  frio. Me puse los farrapos, cogí unos carpines limpios, me pende a pelambreira  y baixe  al  llar. Metí en a lume unos poucos porricos. Lla  mía mái sentada en un escaño filando la  mazaroca,  vióme y  sonríóme. Lle sentaba bien  el manteo con el mandil  que le regaló la buola. O pái cuitao andaba  a cuentas con a teinada. Lle gusta entretenerse con  cualquier cousa con tal de nu estar sentau. 

Me puse a limpar a cuadra de buestas, menudo cheire. Nos temos una hacienda chena de animales. Dos cuchinos, un jato que descansa en el jergón dándose chouchazos en el llombu espantando pínfanos, una boa cabriada letijosa, en el ñal nuove pitas que  apañan faragullas y un perru que le gusta oler las cagachas de las oviellas. Cuando por fin acabé a faena lavéme as manos, púseme os carpines, atéme bien os  gordones de as botas y acerquéme al llar. Arrapacé un capacho y llevéme un fulicho, unos añicos de queso, la flauta y arrinqué por la vieya porta chifrando. Era un buen día para llavaciernas.

En a casa de enfrente José el vecinu sentau en una escañeta me saludó con la manu. Me da que andaba  algo rangueiru el  vieyu. Más adelante por el camín paré baixo un  castañeiro  ende apañé una triste castaña seca entre  mueitus pellizos. Con lo llambrion que soy no me llegó ni para una muela. Y como you soy un mozo  bien   cazurro empecé a  variar en as ramas, pero en vano.

         Por el  carreiró paré a meixar en el millo. Subiéndome a petrina tropecé con un espantallu y  medroso me fui en un corredellar  por el careirón. Detrás de a casa temos una llata por onde pasa un tranquilo regato. Ye uno de mius llugares favoritos. Eillí al tronco de un salgueiro tengo atado un puqueiño barco de pesca. Arrapacé a reata y o trasmallo que esgarrapicé el otro día, me servir para pillar alguna truita. Aspacio arrinqué y el barco ríu abaixu se deslizaba. Acochado miré o ceio y vi el viento arromando as ramas de los carballos que abrazados formaban un calello lleno de follas flotantes.   

Remando tantico llegué a  isla que está en o medio del llagu. Contento de chegar sentéme en un xeiso a la orilla de a isla con as pias colgando. El augua estaba fría como a de un glaciar. Nu ye urani para bañarme en burrigañas pero  pasaréme a tarde haciendo el llaratu. Podría dicir que a vista más boa del llagu se aprecia desde eillí. La arena me invitó a caminar descalzo y a hundirme os deus de as pias en ella. A la orilla as olas se acercaban i se alejaban lentamente. Vi trascular el sol y a lamiella adormilada de alrededor se vulvieu  amarron. A nueite se vistió de ñegru.


Tumbado disfruté como un ñiñu del ceio escarrapitado cuando de repente unes estrelas fugaces baixaron del ceio perdiéndose en el  fondo del llagu. Nu sabía si fuyir o quedarme quieto. Permanecí con cara tontu sin falar y con os uellus  pozal asperé a ver qué pasaba. Peixos luminosos  lucían baixo el augua prieta. Parecía un sueño pero nu, todo era verdá. Se escondían y volvían a la superficie rápidamente. Eran puqueiñas truitas y movían el augua como si quisieran escudriñar algo que  you non veía. Ñu sé si estaban contentos o angurrientos, nu paraban de  chapricar. Arrapacé a flauta y entonces os peixos escucharon un bonito cantu mientras el mundo enteiru daba vueltas. Despueis me quité os andrombajos y me metí el cuerpo enteiro a pesar de sentir el augua fría como un carámbano. Paseaban sin miedu reflejándole luz a mi chancado. Daba gusto verlos tan guerreiros. Arramé un gotico y salí  del  augua tapándome con el cubertor. Pensé que yera hora que deixarlos solos. Verlos ha sido un regalo. No podía estar más feliz aunque del frio colgabanlasme mocarriellas y temblabanme hasta los caneiros. Estaba engarriñido. Me hubiera prestau papar un caldico calente de esos  que fae a mía mái.

Marchoume mueitu contentu  al puobru con ganas  de contarle todo  lo que  pasou al míu pái. El  dicía que Senabria es terra máxica y tenía razón. Lla lluna colgaba a miu llombo  y you  por el caminu de vuela a casa tarareé una tunada que dicía algo así:” Esos pececicos, son hermanicos, fueron a un nabal, cogieron ñabicicas  y fusi, fusi, fusi pa Portugal.”¡Yiiiiiihhhaaaa!

Eugenia Rahovan

Llionés. De Senabria a El Rebollal






El documental persigue difundir el valor patrimonial, cultural y etnográfico del leonés, siguiendo la línea argumental de su predecesor “Llionés, la Llingua Llionesa”.

Una producción de Radio Televisión Castilla y León realizada por RICI Comunicación & Promoción que muestra de modo ameno y veraz la lengua leonesa en las comarcas de Zamora y Salamanca, donde se conservan diferentes variantes. Aquí puedes ver un avance. (http://www.rtvcyl.es/video/788eccd26d4a245fc605/BUNP/Lliones) 

Lingüistas, historiadores, escritores y hablantes exponen con rigor y cercanía los diferentes aspectos del senabrés (llionés), desde su historia a los dialectos, la tradición oral o la literatura. El trabajo supone la continuación de "Llionés, llingua llionesa", emitido la pasada temporada. 

Reforestación en tu escuela


Este año se podría hacer en los colegios de toda España y Portugal viveros de árboles autóctonos (justo es la época para recolectar muchas de las semillas) para reforestar lo que se han llevado los incendios. Y esta Navidad, regalar un árbol para plantar en lugar de un juguete. Es tan fácil, que casi da vergüenza que no se haga todos los años...
Los bosques de la costa atlántica son los que nos traen la humedad al centro de la península y sin ellos, será mucho más árida.




Multiplicando ideas Vía Casa Rural La Mallada